Ivonne Haza recibió el reconocimiento de manos de Arismendy Vásquez y César Dalmasí. Nelson SosaSANTO DOMINGO. La noche del pasado lunes debió ser la antesala de una gran celebración de Acroarte con motivo del 25 aniversario de la creación de los premios Casandra, pero fue todo lo contrario. La gala en la que se entregaron las medallas a los nominados fue pálida.
Por más talento que tenga Luis José Germán, no pudo cargar con la pesada entrega, a pesar de que en uno que otro momento logró que el público soltara una carcajada con sus ocurrencias.
La ausencia de artistas demuestra que el interés de la Asociación de Cronistas de Arte y la Cervecería Nacional Dominicana por celebrarle sus nominaciones no valía la pena para algunas figuras que se supone debieron estar en el Teatro la Fiesta del Hotel Jaragua.
Cuando no los nominan llenan los buzones de los correos electrónicos con sus notas de prensa, pero cuando son tomados en cuenta no van. Le dan de lado a una bella iniciativa en la que también se reconocen a periodistas y artistas.
Los organizadores deberán imitar otras premiaciones que obvian esas tediosas ceremonias y prefieren entregarlas a la entrada, previo a una gala en la que sólo suben a escena las personalidades que serán reconocidas.
Entre los asistentes figuraron Jatnna Távarez, Luz García, Mercedes Morales, Omega, Tulile, Calor Urbano, Amaury Sánchez, María Castillo, Carolina Rivas, Luichi Guzmán, Luis Manuel Aguiló, Nelson Javier, José Pintor, Héctor Acosta y José Peña Suazo.
Homenajes
La soprano Ivonne Haza fue la atracción de la noche. La acertada iniciativa de la directiva que preside Marivell Contreras cayó bien. Cuando se le entregó una placa de reconocimiento en tributo a sus cinco décadas en la escena del arte puro, el público le dio su aprobación con un extenso aplauso. «Gracias por este reconocimiento. Exhorto a las nuevas generaciones a esforzarse y a ser diciplinados en lo que hagan», comentó